Rompiendo la rigidez matemática tradicional, una serie de esferas de vidrio blanco se distribuyen con una estudiada asimetría a lo largo de la estructura, logrando un balance óptico perfecto. La luminaria entrelaza la simplicidad geométrica moderna con un sutil espíritu decorativo, proyectando una luz difusa que viste comedores contemporáneos o barras de cocina con una elegancia sumamente gráfica.