Este diseño se aleja de los volúmenes compactos para explorar el vacío a través de perfiles de aluminio que se cruzan en ángulos rectos. La disposición de sus placas crea un juego de luces y sombras que cambia por completo según el punto desde el que se mire la habitación. La luminaria proyecta un brillo limpio que define las superficies de abajo sin saturar la vista, ideal para ambientes urbanos que buscan un elemento de iluminación con carácter gráfico y arquitectónico.