El candil Chute crea un impresionante efecto visual donde sus ocho cilindros luminosos parecen flotar suspendidos en el aire. Sus cables delgados y casi invisibles permiten que los cuerpos de aluminio extruido destaquen por completo, proyectando un resplandor perimetral de 360 grados que llena las habitaciones de techos altos con una atmósfera envolvente, ligera y sumamente sofisticada.