Su diseño destaca por unos esbeltos brazos curvados que sostienen un tubo de iluminación embellecido con discretos anillos decorativos, coronado por un elegante remate en forma de bucle. Es el marco lumínico perfecto para destacar óleos, retratos familiares o tapices históricos, fundiendo la funcionalidad museográfica con la calidez de la herencia clásica.